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Instrucciones para escribir un libro de ajedrez

(por Phil Crocker, en KingPin No. 22)

Me siento impecablemente calificado para escribir este artículo porque: a) nunca he escrito un libro de ajedrez, y b) no soy particularmente un fuerte jugador de ajedrez.

Quien quiera convertirse en un autor de libros de ajedrez debe tener en cuenta los siguientes puntos:

1. Las partes más importantes de cualquier libro son las cubiertas del mismo. Elija un título que sea positivo, agresivo y crucial. Por ejemplo, algunas muestras de las cuales NO debe elegir serían: Las Combinaciones de Empate de Miguel Tahl, Una Defensa Parcial a 1. d4, Cómo Alcanzar Casi la Igualdad en la Defensa Grunfeld, Un Repertorio de Aperturas Para el Jugador Defensivo Pasivo, etc… Supongamos que Usted decide escribir un libro de aperturas (una decisión sensata, considerando el número de personas que deciden cambiar de apertura después de perder un partido). En la contracubierta enfatice la naturaleza dinámica, de ataque, de la apertura elegida (incluso si se trata de una aburrida defensa como la francesa). Y sólo en caso de que un par de compradores potenciales se asusten con las posibilidades tácticas, mencione la existencia de líneas posicionales. Es útil además decir que (honesta o deshonestamente), usted es: a) El Campeón del Mundo; b) Un Gran Maestro; c) Un Maestro Internacional. Si no se puede atribuir ninguno de estos títulos, considere si ha jugado en algún torneo fuera de su país. Si es así, podrá considerarse un ‘jugador de renombre internacional’. De manera alternativa se puede emigrar a los EEUU y convertirse en ‘maestro’, siempre y cuando posea al menos una clasificación tan oscura como la que da la Federación Británica de Ajedrez. Como un recurso final, adopte un nombre ruso largo e impresionante como seudónimo. Ayúdese aprendiendo la estructura de las oraciones que dicen los emigrados rusos.


2. Si ha elegido una apertura de la cual conoce algo y además, la juega, regrese al paso uno e inténtelo de nuevo.


3. Siempre empiece su libro con una sección acerca de Nimzovitch. Encuentre (o invente, qué más da), un par de partidas que el viejo maestro danés hubiese jugado con la apertura sobre la que versa su libro. Esto siempre es seguro, porque será difícil para cualquiera desacreditar a un jugador ya muerto en un juego particularmente oscuro. Esto es útil porque nos obliga a a)un capítulo completo al respecto; y b) sugiere que su apertura tiene pedigree. (La mayoría de los jugadores no saben nunca que Nimzovitch jugó las aperturas más descabelladas, aunque esto sea falso. Eso a nadie le importa y no lo va a corroborar).


4. La siguiente etapa es recolectar un par de los últimos informadores y ver las partidas jugadas y anotadas por fuertes GMs. Esto formará la base del libro. Cada uno de los capítulos restantes deberán contener dos o tres de estos juegos. Este formato tiene muchas ventajas: a) casi todas las notas pueden ser plagiadas de (perdón, atribuídas a) jugadores eminentes; b) cualquier línea teórica dudosa en la elección de su apertura puede ser simplemente ignorada y omitida; y c) engrandezca la importancia de las ideas del medio juego y/o el final Usted puede así minimizar los análisis de la apertura en cuestión.


5. La Evaluación de Posiciones. Debe ser rehuída a toda costa a menos que tenga un par de encuentros en donde el rival hace una serie de horrorosas jugadas y pierde muy rápidamente. Si en verdad Usted siente que es necesaria cierta evaluación, entonces cite a alguien más. Un ejemplo muy fino al respecto puede verse en el épico libro de Suetin sobre la Defensa Francesa: “Y de acuerdo con Keres, la posición de las negras no está, en definitiva, nada mal”. En este caso Keres se arriesgó a hacer una evaluación, pero nótese lo habilidoso que fue para mantenerse absolutamente en la vaguedad. Las siguientes frases también pueden ser usadas: a) con más o menos/aproximadamente chances iguales; b) con chances para ambas partes.


6. Análisis. Cite libremente el análisis de terceros, pero es imperativo no decir nada personal. Frases útiles en este sentido son: a) con juego de doble filo; b) se necesitan más pruebas para dar una conclusión definitiva; c) con posición poco clara; d) con compensación (no es necesario mencionar si esto es adecuado o no).


7. La mejor respuesta al problema del rigor analítico es dar una explicación estratégica básica e irrelevante. Incluya todo lo que se le antoje acerca de desarrollo, el centro, la movilidad, etc. No incurra en el error de mencionar algún plan específico y si hace esto, indique que es muy dudoso.


8. Diagramas. Úselos para que efectivamente parezca un libro de ajedrez. Sin embargo, una nota de advertencia aquí es importante: si usted incluye muchos diagramas, algunos jugadores serán capaces de leer su libro de pie en la librería sin necesidad de comprarlo.


9. El farsante experimentado sabe que hay que poner un par de citas incongruentes, o aventurar una que otra descripción histórica. Use estos mecanismos para distraer, en la medida de los posible, al lector cuidadoso (y olvídese de las críticas de Edward Winter. De todas maneras este personaje podrá encontrar los más extraordinarios errores de fechas, datos, trivia, etc., que Usted pudiese haber puesto).


10. El estudio de ciertos libros de autores contemporáneos pueden ayudarlo en algunos puntos. Sin embargo, los siguientes autores deben ser evitados: a) John Watson – demasiados análisis propios. Muchas ideas originales; b) John Nunn – Las anotaciones son por lo general muy lejanas de ser analíticas, útiles, imparciales; c) Jon Speelman – claramente ha puesto demasiado tiempo y atención al escribir su libro.

Una vez que haya adquirido estas habilidades, con un poco de práctica podrá ser capaz de escribir su libro de ajedrez en un par de días, o tal vez en una sola tarde.

 

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